IFS

IFS

La terapia IFS (por sus siglas en inglés terapia de Sistemas de Familia Interna), parte de una idea sencilla pero transformadora: no somos personas "de una sola pieza". Todos tenemos distintas partes internas que a veces conviven bien y otras entran en conflicto. Podemos imaginarnos nuestro mundo interno como si estuviésemos viendo la película Inside Out.

Algunas de estas partes se activaron en momentos difíciles de nuestra vida para protegernos: la que nos empuja a controlarlo todo, la que nos hace alejarnos cuando algo duele, la que nos critica antes de que lo hagan los demás.

No se trata de eliminar ninguna de ellas. Se trata de escucharlas con curiosidad y compasión, entender qué protegen, y ayudarlas a soltar el peso que llevan —curando las heridas que guardan detrás.

El trabajo terapéutico consiste en fortalecer esa conexión interior, para que las partes más extremas puedan descansar y tú puedas vivir con mayor libertad y coherencia.

Algunas partes protectoras que quizás te resuenan:

  • La parte que lo planifica todo para que nada salga mal
  • La que te exige más, siempre un poco más, nunca es suficiente
  • La que analiza, racionaliza y busca explicaciones para no tener que sentir
  • La que cuida de todos
  • La que se hace pequeña para no molestar ni ocupar espacio
  • La que se anticipa a las críticas criticándote primero
  • La que te empuja a comer, beber o comprar cuando algo duele
  • La que se desconecta
  • La que explota con una rabia que luego no entiendes bien de dónde vino
  • La que procrastina y paraliza justo cuando más importa
  • La que huye de las relaciones en cuanto se acercan demasiado